Simulado
Academia · Módulo 6: Mesa avanzada

Opciones: derechos con fecha de vencimiento

Mucho poder de fuego con poco capital. Y una forma muy rápida de perder todo lo puesto.

Una opción es un contrato con fecha de vencimiento: pagás una prima y a cambio te llevás un derecho, no una obligación. Del otro lado siempre hay un lanzador que cobró esa prima y quedó obligado a cumplir si vos ejercés. Es el instrumento más técnico de la plaza local y el que más rápido castiga la improvisación.

Call y put, y el que está del otro lado

Call: derecho a comprar el subyacente a un precio fijo (la base o strike) hasta el vencimiento. Gana valor si el activo sube.

Put: derecho a vender a ese precio fijo. Gana valor si el activo baja.

Toda opción queda definida por cuatro datos: el subyacente (en BYMA, típicamente acciones líderes como GGAL o YPFD), la base, el vencimiento y la prima. El ticker los canta: en GFGC7000AG, GFG es Galicia, la C es de call (si dice V, es un put), 7000 es la base y las últimas letras marcan el mes de vencimiento. Los vencimientos son bimestrales — el tercer viernes de los meses pares — y el lote estándar en acciones argentinas es de 100 acciones por contrato. El lote no es un detalle burocrático: define el tamaño real de tu posición.

El apalancamiento, con números

Supongamos GGAL en $7.000 y un call base $7.000 con prima de $400. Un contrato equivale a 100 acciones, así que te cuesta $40.000; comprar esas mismas 100 acciones te costaría $700.000. Con menos del 6% del capital tenés expuesto el movimiento de 100 acciones: eso es apalancamiento. Si la acción sube a $7.700, el derecho a comprarla a $7.000 vale al menos $700 por acción: la prima de $400 pasó a $700, casi 75% de suba con una acción que subió 10%.

Ahora el otro lado del mismo ejemplo. Si al vencimiento GGAL queda en $6.900, nadie va a ejercer el derecho a comprarla a $7.000: la opción expira sin valor y tus $40.000 valen cero. No perdiste 10% como el que tenía la acción — perdiste el 100%. La pérdida del comprador está topeada en la prima, y ese tope es todo lo que pusiste.

El lanzador descubierto no tiene techo

Lanzar es la otra punta: cobrás la prima y asumís la obligación. Si lanzás un call teniendo las acciones (lanzamiento cubierto), tu riesgo es entregarlas a la base. Pero si lanzás descubierto, sin tener el activo, tu ganancia máxima es la prima cobrada y tu pérdida no tiene techo teórico: si el papel se dispara, tenés que conseguirlo al precio que sea. Encima te exigen garantías que se recalculan todos los días y, en opciones de estilo americano, pueden ejercerte antes del vencimiento. Nada de esto es una sugerencia de operar: las opciones exigen entender el instrumento a fondo y solo entran en un perfil que tolere ese riesgo. Practicá primero en papel — elegí una acción en el Mercado de Alfa, escribí qué pasaría con cada escenario de precio al vencimiento y contrastalo con el Copiloto.